
Lo medité varias veces,
discutí con el ocaso al espejo del alba,
miraba el mar con nostalgia,
arrebataba al oleaje la pisada,
contemplaba mi marca en la arena,
difuminada entre la luz de la luna,
plasmando mi sombra en un árbol,
cosquilleando la espuma mis manos,
sugiriendo celar mi canto,
a lo lejos el cantó se oyó,
lentamente neblina envolvente,
sigilosa silueta se marchó,
la playa quedó intactacta con el sol.
discutí con el ocaso al espejo del alba,
miraba el mar con nostalgia,
arrebataba al oleaje la pisada,
contemplaba mi marca en la arena,
difuminada entre la luz de la luna,
plasmando mi sombra en un árbol,
cosquilleando la espuma mis manos,
sugiriendo celar mi canto,
a lo lejos el cantó se oyó,
lentamente neblina envolvente,
sigilosa silueta se marchó,
la playa quedó intactacta con el sol.
4 comentarios:
Debo admitir que me movío muchas cosas, a veces es lo malo de leer esto, y más aún tú siendo mi amiga, y agregando que escribes muy bien..
me encanto¡
En la playa...no hay que decir más.
En la playa?
Me refiero al escenario, es uno de los lugares más estupendos para estar y comenzar historias, reflexionar o...desaparecer.
Ideal y bello. (El escrito, la playa y...la escritora)
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