viernes, 26 de agosto de 2011

Ecos

...Y hoy me vuelvo a encontrar aquí, pensativa, llena de dudas que me absorben en su pensamiento, dejándome con los ojos llenos de dudas cristalinas, de tristezas húmedas. Pareciera que la huella se ha apegado a mí, la cicatriz que había sido remendada tantas veces, muestra ya la tensión de los hilos, hilos que fueron hechos con cada palabra que creí escuchar y las miradas presuntamente destinadas al corazón.
Esa sensación que tanto me juraba no regresar, hoy quebranta su promesa, invade con fuerza mi cuerpo, se expande y se adueña, pero estoy cansada de luchar contra ella, le dejo lo físico de mi sombra y yo escapo a escondidas entre la oscuridad de la noche, me vuelvo sólo un viento inquieto entre la nada, no puedo ser tocada, ya nada duele.
Viajo, no hay tiempo, no hay roca, no hay ecos...
Abro los ojos, sólo pasó un minuto eterno, quiero salir, necesito hacerlo: los recuerdos caen uno a uno con las palabras, las pequeñas luces que yacían en mi piel, subsistiendo como rastro de la suya se volaron con la verdad, mis labios se preguntan porque sentimiento habrán sido tocados, mis ojos gotean dudas y ya todo se siente muy lejano.
Reposo mi cabeza en tu hombro deseando interpretaras los silencios, deseando que tu abrazo me responda con la verdad...
Las horas se devoran el tiempo, la pregunta en el aire, pero tú sigues sin dejarme respirar...
Si amanece, deseo que sea con claridad.

lunes, 1 de agosto de 2011

Simple

Una tarde de verano tranquila, dueña de un cielo nublado y a la vez iluminado por unos rayos de sol que se escapaban a las nubes, propicia para dejar volar un rato el pensamiento y dar rienda suelta a la imaginación, simplemente sujetarse de un pensamiento para soltarse después en otro. Hoy fue una de esos días.
Mi mirada subía y pasaba con el movimiento de las hojas de los árboles, cómo es que podían danzar y brincar haciéndolo de forma tan sutil pero forzosa, o es que su voz seducía al viento para que les impulsara con esa fuerza que está ausente en ellas. Me pregunto si son libres de verdad, si los soplos del cielo no tuviesen dirección ellas tampoco la tendrían.
Después pensé que no todo tiene que girar armoniosamente para ser bello, el contemplar todo en su simpleza, tan auténtico como ha sido siempre hace que respire profundo y me coloque fuera de mi mente, sólo estar allá afuera en los crucigramas de las nubes y tan serena como una hoja en el canto de la lluvia...

lunes, 18 de julio de 2011

Fotografías al día.

Las hojas del calendario van cayendo, paseándose entre las corrientes del viento, llegando al piso en tan sólo un instante, llevándose con ellas un día o una semana, tal vez un mes. He perdido la noción del tiempo, a cada parpadeo resulta que el mundo giró un poco más, quizá deje mi memoria en el último giro, con el último mareo.
Choca la tarde con la noche, la luz va y viene, otra luna y otras estrellas, diferentes de las de ayer y aún no sé si de las de mañana, no sé si estaré. Es curioso como se sueñan paisajes sin notar que mientras los imaginamos ellos desfilan ante nosotros, mientras veo todo con cámara lenta el reloj ya se adelantó una emoción o un sentimiento.
Quise contar los recuerdos en años pero cada que creía terminar tenía uno nuevo, quizá si le pusiera una risa a algún febrero, una lágrima a un noviembre y un deseo a aquel diciembre, lograría hacer más espacio en el álbum, quizá "la" persona sería una mejor caja de recuerdos...
Empezaré a contar las alegrías con el brillo de la mirada, las ocurrencias y diversiones con sus pecas y lunares, los besos en las gritas de sus labios, los abrazos en las marcas de su piel, los consejos corresponden al ciclo de su pelo, las lágrimas las colocaré en la planta de sus pies para que sean pocas las veces en recordarlas; en su olfato las ilusiones para que las respire a diario y en sus manos...en sus manos las mías para seguir caminando.
No habría mejor método para no olvida que dejarlo todo ahí, así cuando sienta nostalgia no mojaré el papel sino tus ropas, tendré el pretexto ideal para buscarte y por ende no habrá un "tal vez" en el encuentro, nos empolvaremos con la distancia y esa será la marca que nos dirá que una caminata por el atardecer nos hace falta.
Son las 9:15, me has desempolvado y necesito una taza de café.

domingo, 12 de junio de 2011

Blame...

No lo sé...simplemente pasó
¿culpable tú?...o más bien inocente yo...
el momento, el silencio, la tentación;
probablemente crearon la trampa,
mi memoria es nítida,aún sigo temblorosa,
trato de recordar, imposible;
mis labios alcanzan a murmurar algo:
un nombre..tu nombre..
no dicen más, no quieren más...
desde aquél beso mi cuerpo es un capricho,
una reacción a tu mirada,
un tímido deseo reprimido...
un sueño de la noche en que nos encontremos...
Donde la culpable de tu inocencia seré yo!