Llegadas las vacaciones y nada que hacer, un mundo que transita al paso de una globalización cada vez mas lineal, todos preocupados más que ocupados por una crisis que afecta a todos, menos a nuestros tan afamados dirigentes, que a tres días de unas clásicas elecciones, están mas que felices por un triunfo que no marca un país acostumbrado a la sombras de una aparente seguridad...decepcionante.
Sin nada que hacer transito por la calle en busca de algo interesante, que me anime y que me divierta, que me dé un impulso de vida ante una monotonía que carcome los días y nos atrapa en un sedentarismo casi perfecto.
Nada, son las seis de la tarde y no he hallado nada que me llame la atención, llamaré a mis amigos, con ellos siempre la paso bien, seguro lograrán acabar con mis bostezos e incluso, si se lo proponen me animen a realizar lo que nunca me he atrevido.
Por fin llegaron, estaba a punto de ahogarme en mi aburrimiento. Me han invitado a una fiesta, es muy tarde y seguro no me darán permiso, qué más da, son vacaciones y hay que romper las reglas.
Estoy divirtiéndome mucho, el ambiente esta fenomenal, pero...por alguna razón estoy intranquila, un presentimiento no me deja de perseguir, lo mejor será que regrese a mi casa, no quiero problemas con mis padres.
Camino hacia la salida con mis amigas, levanto la mirada y mis ojos se encuentran con aquel amor platónico de la secundaria, está más guapo que nunca, no puedo quedarme a platicar, debo irme. Me detiene en la puerta, empezamos a recordar viejos tiempos y terminamos besándonos en medio del patio.
Regreso a tomar algo, saca algo de su bolsillo y me invita, lo pienso mucho, no acepto, me invita a bailar no sin antes beber algo de su vaso.
Después solo recuerdo que baile como loca, quise vivir en unos minutos todo lo que no viví antes, quise devorarme el tiempo, todo sabía amargo y aún así seguía moviéndome como loca, ya no recuerdo ni siquiera a quién abrazaba.
Bebida, sí, ¡más bebida!, nunca la había probado, siento un mareo muy fuerte, me sentaré un rato. Al llegar el humo del cigarro invade mis sentidos, lo inhalo con fuerza ¿por qué lo hago?.
Regreso a la pista, ahora no sé quién está delante de mí, no reconozco el rostro del que me toma por la cintura, ya no siento nada…todo se nubla, mi cabeza va a estallar, solo oigo voces diciendo: “no debiste darle esa maldita cosa, ella jamás había consumido, está muy mal”.
Se desvanece de a poco, no tengo fuerza, asco en mi boca, no puedo recordar nada de mi vida, ahora ya no tiene caso, me siento libre, todo queda en blanco después de un insoportable dolor, a lo lejos la música que tanto ame.
Todo termina; supe al fin lo que es fumar, bailar, tomar.

4 comentarios:
wow!
q profundo!
hehe
de lo q nos hace soñar
al abismo de la realidad
xD
Cuidate
Chao0o0o
me encanta tu blog nomas q paso y nunk los lees
bueno niña te veo luego
sigue asi
de inspirada...........
HEEELOOOWW
nenii pues hasta
que pude sabes
no toy familiazrizada
con esto jeje tengo
que aprender jooo
sipooo
pues sabes q tqm
okissss espero vernos pronto
okk
bueno me voyyy va
nuuusss vemos
okkk
biieee
atte monse
Señorita:
Estoy a punto de salir de mi casa y dirigirme a una de esas infernales reunines en las que hay cosas malditas, de las que una sale todo mareada y sin saber dónde está pisando.
Yo no creo que usted fume o tome...
no
Saludos desde mi cuarto...
Publicar un comentario