domingo, 26 de julio de 2009

En la eternidad.


Tu llegada ha censurado mi pasado,

dentro de tus manos la llave has clavado,

tu tersura mi tormento ha aliviado,

mi oscuridad tu brillo ha resaltado.


Te has atado con fuerza a mi cuerpo,

cerniendo mis errores con esmero,

haciendo tuyos mis senderos,

mi brújula para seguir viviendo.


Sabes a verdad hecha carne,

la pasión en tu rostro se refleja,

suave la luz desde tu espalda baja

las constelaciones en tu pecho llevas.


Aquí me tienes presa de tu encanto,

excusada en mis reclamos y enmascarada en mi ironía,

negando con un gesto que te pertenezco,

toco tu mano y sabes que es todo cierto:

En la eternidad te pertenezco.

5 comentarios:

Nadia Valdez dijo...

En y para la eternidad te pertenezco...

Ery!* dijo...

No hay nada que regrese la entrega dada...

Anónimo dijo...

En el ocaso te veo arrivar,
espero impaciente tu respuesta,
una simple mirada cerraría mi certeza...

Hermoso.

Anónimo dijo...

Te quedo muy bello amiga,
en verdad me gustaría escribir como tu...poder expresarme así de bello aunque fueran los sentimientos más contradictorios.

Me gustó mucho.

Ery!* dijo...

Sin palabras