viernes, 9 de octubre de 2009

Tocar luces infinitas.


Pensar, sentir, actuar...todo queda estrechamente ligado, al menos eso imaginaba, quizá tontamente. Pasan los días: algunos corren, otros me brincan sin siquiera rosar mi cabello, me miran de reojo y esbozan una sonrisa que me pareciera sarcástica, otros suelen ser más dóciles y me permiten disfrutar sin culpa de mi adicción, pero hay unos cuantos que se alimentan de mi frustración y danzan entre las hojas de papel...

Todo un fenómeno ocurre en mi mente, en mi cuerpo, llego a sentir que ya no tengo control de mí; sólo sigo ritmos, huellas que pierden su forma, giro en torno a las manecillas de un reloj en reversa, instrucciones de una voz sin eco, moverme en un aire que me cuesta respirar.


Mi mirada se vuelve un boom-erang, en la cuerda mis sentidos se columpian frente una novela sin principio, todo se vuelve deseos de infinidad contemplada...me gusta actuar sin pensar, sentir sin dejar que el mundo interrumpa, pensar sin sentir miedo de el propio miedo, sólo por esta noche alborada desligaré todo, abriré la mañana con el rocío y no la cerraré, permitiré que mis sueños sin mancha se escapen, las palabras no cometerán errores, enmudeceré por gritar con mis manos.


Dormiré en la orilla de la luna, descansará mi corazón porque mi ser se ha calmado, pausaré mi pestañeo para demostrar con una tenue línea en mi rostro que alcancé a tocar las luces... porque por este día realmente viví.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mucho tiempo sin saber de ti,
pero se que seguro estas un poco confundida o tal vez es solo un escrito, pero siempre igual de ciertas las palabras que en tu suave mano se ven desenvueltas.

Nadia Valdez dijo...

Muy rápida la descripción en esta ocasión...
Seré yo, o me parece que la escuela, con todo lo que ella conlleva, a veces nos hace autómatas y nos encierra en un pequeño y fastidioso mundo del que después duele salirse?
Nos absorbe y nos deja sin fuerzas para lo demás que tenemos enfrente...

La escuela cansa, digan lo que digan los demás.

Saludos, señorita. Hoy es temprano, mitad de semana yo yo estoy cansada

Ery!* dijo...

Está ud en lo cierto señorita, y a veces resulta tan díficil quebrar la rutina...