sábado, 31 de octubre de 2009

Hablando con sinceridad...


Me detuve ahí a observar lo que tan sólo veía,
quise retomar la sorpresa que se veía disuelta,
separar lo que alguna vez mezclé con ilusión,
colocar en su lugar cada estrella bajada.

Coloqué mi rostro frente al sol naciente,
conteniendo las lágrimas de la memoria,
deseaba perder el calor que hoy me asfixiaba,
retornarle los atardeceres en los que fue testigo.

Sentada en la banca de las charlas vespertinas,
pasaban sobre mis manos tus palabras carentes de eternidad,
los árboles repetían el eco de tu voz y me estremecían,
saqué las cartas de mi bolsillo y un selló húmedo cayó.

Quiero olvidar para poder recordarte sin fragilidad,
darte libertad de mi pensamiento y liberarme de sentimientos,
renovarme, reconocerme y reconstruirme...pero no renacer,
voltearle la cara al pasado, sonreír y saber que fui, soy y seré feliz.


1 comentario:

Ery!* dijo...

Cada historia tiene un papel y tinta diferente, pero el protagonista es el mismo...

Gracias por abrirme tu corazón,
dejarme recordar muchas cosas hoy,
abrirnos en el recuerdo...

Te quiero nena y sabes que cuando lo necesites ahí estaré para tratar de ayudarte a esclarecer muchas cosas.

Un abrazo eterno!