
La luz se traspasaba de entre las cortinas,
Mis ojos aún cerrados la recibían sofocante,
Sobre la frente unas manos deseosas de amnesias,
Unos puños que apretaban el aire.
Con asusto desperté de las sábanas,
Apresuré hacia la silueta de las sombras,
La miré escurridiza entre los muebles,
Dejaba su voz en canto dentro de sobres.
La detuve de frente sin escape alguno,
Solté cabello amarrado en viejas aprensiones,
Desmaquillé un rostro cubierto de lágrimas y parchado de besos,
Regresé el aroma de sonrisas sigilosas e indeseables pensamientos.
Bañé su cuerpo intangible suavemente,
Puse música suave, dura, reconfortante,
Durante el reloj la observé fija y tiernamente,
Nostalgia invasora al retirarme del espejo tranquilamente.
3 comentarios:
Señorita (hizo una linda tarde lluviosa, no le parece?), la saludo con agrado y emoción, pues este es el último fin de semana que tenemos después de unas largas vacaciones.
La emoción de saber próximo el regreso a la prepa me hace sentir de maner muy intensa cada letra (incluso siento que las comas me murmuran secretos) y, por tanto, cada texto (o será el libro que estoy leyendo ahora?). Sea lo que sea me agrada la idea de conocer su rostro.
Saludos
Le ofrezco una disculpa señorita, pero con todo esto del regreso a clases no había visto su comentario, el cual agradezco mucho.
Me parece que nuestros salones están cerca...
Dichosa la señorita nadia que la puede ver a diario...más cerca.
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