sábado, 1 de agosto de 2009

Un milenio y tres segundos


Por un momento quisiera poner pausa a las manecillas,
volver nuestro paso lento y olvidado,
descansar al revoloteo de los astros,
escuchar el susurro del Universo que nos ha aislado.

Conservar tu templanza en mi origen,
apretar tu mano con fuerte delicadeza,
acariciar la ternura que corre por tu barbilla,
contar los cabellos de tu noche.

Continuemos así un milenio y tres segundos,
viviendo en el vacío y renaciendo de nuestros adentros,
mortales que vencieron al amor,
creando un nuevo sentimiento que en el destino quedó.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola mi querida lady!

Wooow niña tú si que te inspiras para crear todos estos bellos poemas, quisiera que le dieras unas clasesitas a mi "amigo"...

Cuidate y sigue escribiendo asì de bonito.

Anónimo dijo...

Detener el tiempo sólo sería un privilegio con la persona indicada,
a caso tu ya encontraste la tuya?

Ery!* dijo...

Siento que esa pregunta es algo personal y pues aunque no creo que me conozcas, no estoy segura de ello, pero debo decirte que en mis sentimientos soy algo reservada, así que solo te agradezco tu tiempo para leer mi blog.

Anónimo dijo...

No quise molestarla querida dama,
solo era curiosidad, tal vez para averiguar un poco más de usted y saber...

cuidece

hasta muy pronto