viernes, 5 de febrero de 2010

Raspando el matiz.


La lluvia de ayer inundó la razón,

removió las capas de color que ahogaban el cuadro,

el suelo se secaba al respirar su humedad,

agua y sal caían de un café abismal.


Pensamientos viajeros a cada gota,

resbalando despacio de la pizarra de vidrio

congelados en un tiempo de luz,

nublados por la sombra de la fantasía.


Ahondar en cada suspiro regalado al viento,

cerrar el mundo escuchando los aromas,

perderse con cada caricia húmeda,

caminar con la compañía de la soledad.


Perteneciente sólo de lo que yace dentro,

dejarse caer en el alma de la vida,

abrir las manos y soltar los arrebatos,

llegar al encuentro de la noche ardiendo...

con la pasión en llamas y el corazón quieto.




3 comentarios:

israel dijo...

buen dia niña

ya ve como, siempre disfrutando de sus obras; valla que el cafe es una muy buena inspiracion. ya se extrañaban los versos que salen de sus manos, pero sobre todo de su corazon. espero este bien
me despido
bye

Ery!* dijo...

Claro...el café siempre será mi debilidad, pero no tanto como la noche y la lluvia, simplemente maravillosa.

Saludos desde la luna.

PD: No se le olviden las cartas para las miles de admiradoras=D

Kike dijo...

que onda niña soy kike espero que este super vaya que me sorprendes con todos tus poemas y mas con la emocion que me hacen sentir al leerlos increibles :) espero alguna vez puedas hacer uno en cuanto a mi haha ojala y tenga esa suerte me voy niña cdt muxo tkm suerte saludos :)