miércoles, 25 de noviembre de 2009

Volar...


La hoja caía desnuda de entre las ramas,
sentía la libertad de viejos soles,

abrazaba por última vez las primaveras,
recordaba los días que festejaba sus temores.

Arrullada por un viento del poniente,
mirando al cielo sin sentir bajar,
abrumada de luz resplandeciente,
a la que decidía no volver a retornar.

Volaba gustosa al sentir de sus alas,
suspirando con fuerza en cada exhale,

aliméntando el adiós de los aromas,
jurando al olvido perdonarle.

Bailaba sonriente entre soplos musicales,
cobijada por poemas de lunas nuevas,
buscando los reflejos de nuevas corrientes,
muriendo y renaciendo con las estrellas.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Sera que la hoja podrá reposar sobre mi ventana y dejarse abrazar por un nuevo aire, seria maravilloso.

Como siempre hermosos poemas y mas hermosa tu.