Una tarde de verano tranquila, dueña de un cielo nublado y a la vez iluminado por unos rayos de sol que se escapaban a las nubes, propicia para dejar volar un rato el pensamiento y dar rienda suelta a la imaginación, simplemente sujetarse de un pensamiento para soltarse después en otro. Hoy fue una de esos días.
Mi mirada subía y pasaba con el movimiento de las hojas de los árboles, cómo es que podían danzar y brincar haciéndolo de forma tan sutil pero forzosa, o es que su voz seducía al viento para que les impulsara con esa fuerza que está ausente en ellas. Me pregunto si son libres de verdad, si los soplos del cielo no tuviesen dirección ellas tampoco la tendrían.
Después pensé que no todo tiene que girar armoniosamente para ser bello, el contemplar todo en su simpleza, tan auténtico como ha sido siempre hace que respire profundo y me coloque fuera de mi mente, sólo estar allá afuera en los crucigramas de las nubes y tan serena como una hoja en el canto de la lluvia...
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lunes, 1 de agosto de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
Fotografías al día.
Las hojas del calendario van cayendo, paseándose entre las corrientes del viento, llegando al piso en tan sólo un instante, llevándose con ellas un día o una semana, tal vez un mes. He perdido la noción del tiempo, a cada parpadeo resulta que el mundo giró un poco más, quizá deje mi memoria en el último giro, con el último mareo.
Choca la tarde con la noche, la luz va y viene, otra luna y otras estrellas, diferentes de las de ayer y aún no sé si de las de mañana, no sé si estaré. Es curioso como se sueñan paisajes sin notar que mientras los imaginamos ellos desfilan ante nosotros, mientras veo todo con cámara lenta el reloj ya se adelantó una emoción o un sentimiento.
Quise contar los recuerdos en años pero cada que creía terminar tenía uno nuevo, quizá si le pusiera una risa a algún febrero, una lágrima a un noviembre y un deseo a aquel diciembre, lograría hacer más espacio en el álbum, quizá "la" persona sería una mejor caja de recuerdos...
Empezaré a contar las alegrías con el brillo de la mirada, las ocurrencias y diversiones con sus pecas y lunares, los besos en las gritas de sus labios, los abrazos en las marcas de su piel, los consejos corresponden al ciclo de su pelo, las lágrimas las colocaré en la planta de sus pies para que sean pocas las veces en recordarlas; en su olfato las ilusiones para que las respire a diario y en sus manos...en sus manos las mías para seguir caminando.
No habría mejor método para no olvida que dejarlo todo ahí, así cuando sienta nostalgia no mojaré el papel sino tus ropas, tendré el pretexto ideal para buscarte y por ende no habrá un "tal vez" en el encuentro, nos empolvaremos con la distancia y esa será la marca que nos dirá que una caminata por el atardecer nos hace falta.
Son las 9:15, me has desempolvado y necesito una taza de café.
Choca la tarde con la noche, la luz va y viene, otra luna y otras estrellas, diferentes de las de ayer y aún no sé si de las de mañana, no sé si estaré. Es curioso como se sueñan paisajes sin notar que mientras los imaginamos ellos desfilan ante nosotros, mientras veo todo con cámara lenta el reloj ya se adelantó una emoción o un sentimiento.
Quise contar los recuerdos en años pero cada que creía terminar tenía uno nuevo, quizá si le pusiera una risa a algún febrero, una lágrima a un noviembre y un deseo a aquel diciembre, lograría hacer más espacio en el álbum, quizá "la" persona sería una mejor caja de recuerdos...
Empezaré a contar las alegrías con el brillo de la mirada, las ocurrencias y diversiones con sus pecas y lunares, los besos en las gritas de sus labios, los abrazos en las marcas de su piel, los consejos corresponden al ciclo de su pelo, las lágrimas las colocaré en la planta de sus pies para que sean pocas las veces en recordarlas; en su olfato las ilusiones para que las respire a diario y en sus manos...en sus manos las mías para seguir caminando.
No habría mejor método para no olvida que dejarlo todo ahí, así cuando sienta nostalgia no mojaré el papel sino tus ropas, tendré el pretexto ideal para buscarte y por ende no habrá un "tal vez" en el encuentro, nos empolvaremos con la distancia y esa será la marca que nos dirá que una caminata por el atardecer nos hace falta.
Son las 9:15, me has desempolvado y necesito una taza de café.
martes, 28 de septiembre de 2010
No hay mañana.
Desde muy cerca observo alejarse la nube de tus sueños,
me parece sentir que el piso también se mueve,
tiembla todo dentro del astro solar,
se puede sentir que está cerca un explosión.
Huele a maldad y codicia cerca de ti,
siento un mareo que no me deja dirigir mis pasos,
me hallo en tus brazos y tus manos tibias,
mis ojos reflejan la luz que inunda tu ser.
Acaricio tu rostro tiernamente,
quiero robar de tus lágrimas el sabor,
se estancan en mis labios las palabras...
no hay más tiempo, a lo lejos un estallido me destruyó.
me parece sentir que el piso también se mueve,
tiembla todo dentro del astro solar,
se puede sentir que está cerca un explosión.
Huele a maldad y codicia cerca de ti,
siento un mareo que no me deja dirigir mis pasos,
me hallo en tus brazos y tus manos tibias,
mis ojos reflejan la luz que inunda tu ser.
Acaricio tu rostro tiernamente,
quiero robar de tus lágrimas el sabor,
se estancan en mis labios las palabras...
no hay más tiempo, a lo lejos un estallido me destruyó.
viernes, 2 de abril de 2010
Pendientes.
Tiempo que corre, que te empuja y que te estruja sobre una línea que se quiebra más y más hacia un infinito que se desborda en unos ojos profundizados por esas lágrimas que se sostienen de los sueños que aún vibran con las últimas fuerzas que le quedan, aquellas que renacen algunas veces con una llama tan intensa que quema cualquier titubeo.
Vida que reclaman pensamientos moribundos por la inercia de los días y el requisito de grandeza exigido antes de cruzar por la garganta; acompañantes de sentimientos taladrantes, absurdos, abrumadores...pero dentro de todo exquisitos.
Decisiones que precisas tomar y que ahuyentas de ti, las tiras y las recoges, la firmeza y seguridad de aquello que crees resuelto se reparte en un "yo-yo" que sube las confusiones sobre quién eres y baja tu razón al borde de lo que vives en el momento.
Quieres, no quieres...¿qué es lo que quieres?
Avanzas, retrocedes...¿cuánto debes esperar para actuar?
Piensas, sientes...¿luchas contra corriente?
Planeas, improvisas...¿sabes leer los labios de las señales?
Estoy segura, lo sé, la duda no está en mi...está en la ocasión que se empaña con la situación, que cubre las palabras hoy y las soltará cuando la respiración se vuelva a sincronizar.
Vida que reclaman pensamientos moribundos por la inercia de los días y el requisito de grandeza exigido antes de cruzar por la garganta; acompañantes de sentimientos taladrantes, absurdos, abrumadores...pero dentro de todo exquisitos.
Decisiones que precisas tomar y que ahuyentas de ti, las tiras y las recoges, la firmeza y seguridad de aquello que crees resuelto se reparte en un "yo-yo" que sube las confusiones sobre quién eres y baja tu razón al borde de lo que vives en el momento.
Quieres, no quieres...¿qué es lo que quieres?
Avanzas, retrocedes...¿cuánto debes esperar para actuar?
Piensas, sientes...¿luchas contra corriente?
Planeas, improvisas...¿sabes leer los labios de las señales?
Estoy segura, lo sé, la duda no está en mi...está en la ocasión que se empaña con la situación, que cubre las palabras hoy y las soltará cuando la respiración se vuelva a sincronizar.
sábado, 17 de octubre de 2009
Travesura de pintura.

Cada día es un nuevo lienzo para pintar, nada me agrada más que elegir los colores que le darán la vida, el espacio que abarcarán, el orden que tendrán, aunque sea dentro de un desorden...mi desorden.
Tomar la pintura y hacerla sentir entre mis dedos, tomar su textura e imprimirle la mía, llenarme de tonos que definan la decoración de mi cuerpo, entre mezclarme con ella para impregnar en mí su arco iris, no importase que fuera en escala de grises.
Curiosear entre el desván de un anochecer, acomodarlos en el alborada y desordenarlos al alba.
Lograr el camuflaje perfecto de unos sentidos agotados de percepción, hacerme una con la naturaleza de la silueta del espejo, esclarecer el significado de una sombra ligera que camina por sí sola.
Quiero hacer dibujos y garabatos aquí y allá, dejar que mi tinta se corra al toque de una lágrima rosa por el azul de un mar lleno de espuma, correr con el viento entre el cielo rojo, arrojarme en un verde pasto libre de flores que nublen mi vista, nadar en un sol café que vibre con cada gota.
Lienzos van y lienzos vienen, tengo sed de trazos y figuras, de formas y rallones...no lo toques, sigue fresco, nada borres cuando es indeleble, se guarda por sí sólo.
Nadie sabrá la fecha ni el significado de la firma, será secreto de mis ojos y travesura de mis manos.
sábado, 5 de septiembre de 2009
Gotas en las llamas.
Creo que esta lluvia me ha puesto sentimental,
no queda más que cerrar la ventana,
mirar tu foto una vez más,
se que tal vez te puedas disipar,
salir y enfrentar cada gota que golpea mi labios,
saltar sobre los charcos de tu impermeable,
escurrirte recostado en mi lado,
secarte con mi cabello en llamas,
luego, desear que un huracán rodee nuestra instancia.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Esperar...sólo eso.

Lo impreciso de tu pensamiento, la brillantez de tu mirada, de sobremanera no importaba nada, necesitaba hablarte mientras la lluvia escurría, disfrazar mis lágrimas con las gotas dulces, sentirte en mis adentros por un instante, quitar el sello de mis labios, cortar la cuerda que amarraba mis brazos, secar este frío en tu aliento, descansar arrullada en tu pecho, caminar con rumbo desdibujado, desear fundir todo en un beso, me temo son simples deseos, egoísmo que me frustra por momentos, amor encarnado en luceros, volver a la rutina...está vez sin pensamientos.
sábado, 18 de julio de 2009
Tic - tac- tic- tac

Si tan sólo pudiera ver en tu rostro algo que me motivara,
avanza la gente en un cronómetro que nadie detiene,
todo es medir el tiempo, contar todo con exacta precisión,
no detenerse ni un momento, ni siquiera por el momento mismo.
Calendarios que le ponen control a la vida,
agendas que se van llenando a penas dejando espacio para respirar,
citas con desconocidos-importantes que gozan de un regalo de poder,
compromisos con una sociedad de máscaras y antifaces.
¡Pronto, pronto¡ o la fila hacia ningún sitio se llenará,
démonos prisa o se terminarán las "cadenas de oro",
adquiramos un compañero en la tienda de regalos,
corramos al encuentro de la soledad buscada.
Gira, sigue girando y no se detiene,
estoy mareada, no me contendré más,
debo seguir o llegaré tarde.
Despierto sudando, son las 4:00 a.m., tengo que dormir,
mañana hay muchas cosas por hacer.
avanza la gente en un cronómetro que nadie detiene,
todo es medir el tiempo, contar todo con exacta precisión,
no detenerse ni un momento, ni siquiera por el momento mismo.
Calendarios que le ponen control a la vida,
agendas que se van llenando a penas dejando espacio para respirar,
citas con desconocidos-importantes que gozan de un regalo de poder,
compromisos con una sociedad de máscaras y antifaces.
¡Pronto, pronto¡ o la fila hacia ningún sitio se llenará,
démonos prisa o se terminarán las "cadenas de oro",
adquiramos un compañero en la tienda de regalos,
corramos al encuentro de la soledad buscada.
Gira, sigue girando y no se detiene,
estoy mareada, no me contendré más,
debo seguir o llegaré tarde.
Despierto sudando, son las 4:00 a.m., tengo que dormir,
mañana hay muchas cosas por hacer.
miércoles, 8 de julio de 2009
Rompecabezas.

Mira ahí están mis pies, los había dejado en la carrera a mis sueños.
Más abajo puedo ver mis piernas, se quedaron en el salto a la luna.
Sigue bailando mi cadera, no ha parado desde aquél vals con el destino.
Sube a mí a mi abdomen, marcado al ejercicio de la vida.
Escala por mi espalda, escrita está la constelación.
Cuidado al andar por mi ombligo, caerías en un pozo.
Aro adentro mi cintura, recordando los juegos de la infancia.
A un lado mi pecho respirando al ritmo de la música.
Al dar ese abrazo donde se acabó el universo, pausados cuelgan mis brazos rodeando su cintura.
Arrinconadas por poemas y caricias quedaron mis manos, exhaustas a la suavidad del tacto.
El odio escarbado por unas uñas sedientas de venganza.
Escondido entre los collares de canciones, allí mi cuello quedo prendido.
Atorada en las cuerdas de la guitarra quedó mi voz, tratando de alcanzar el tono del alba.
Los labios redibujados a la sombra de la playa donde fue el primer beso.
En el perfume de mi rosa roja mi nariz reposa.
Busca en la ventana, seguro mis ojos esperando los luceros que alguna mirada reflejarán.
Una serenata sonora de secretos callados, mis oídos tratando de descifrarlo.
Cabello rizado que anda entre dibujos que he olvidado.
Soy un rompecabezas, me he desarmado y armado tantas veces que inclusive no recuerdo todas los sitios donde me he dejado. Otras tantas he dejado que la vida ponga las piezas, y solo las vaya acomodando como mejor le convenga, pidiéndome uno que otro consejo para una mejor obra.
Esta vez solo están los pedazos por aquí y por allá, no sé por dónde empezar y menos por donde terminar, dejaré que andes y juegues con ellas; no me importaría mucho, ya lo han hecho muchas personas (voluntaria o involuntariamente), y aunque han causado algunos destrozos nunca he perdido mi esencia, espero no sea la excepción esta vez.
Como sea, esta vez hubo una parte importante que guardé y con la cual podría rediseñar todo lo que soy y seré, lo que guarda mi “yo”, apartándolo de un mundo masivo que nos atrapa entre sus muros para convertirnos en calcomanías estereotipadas, sin ella pasaría a ser obvia referencia de la nada, fantasma que vaga sin creación alguna; hoy tuve más cuidado y la aparté para que estuviese a salvo de algunas cosas (tiene que aprender), ese motor a base de latidos hace que cada día me impulse a mi delirio.
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