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viernes, 2 de abril de 2010

Pendientes.

Tiempo que corre, que te empuja y que te estruja sobre una línea que se quiebra más y más hacia un infinito que se desborda en unos ojos profundizados por esas lágrimas que se sostienen de los sueños que aún vibran con las últimas fuerzas que le quedan, aquellas que renacen algunas veces con una llama tan intensa que quema cualquier titubeo.

Vida que reclaman pensamientos moribundos por la inercia de los días y el requisito de grandeza exigido antes de cruzar por la garganta; acompañantes de sentimientos taladrantes, absurdos, abrumadores...pero dentro de todo exquisitos.

Decisiones que precisas tomar y que ahuyentas de ti, las tiras y las recoges, la firmeza y seguridad de aquello que crees resuelto se reparte en un "yo-yo" que sube las confusiones sobre quién eres y baja tu razón al borde de lo que vives en el momento.

Quieres, no quieres...¿qué es lo que quieres?
Avanzas, retrocedes...¿cuánto debes esperar para actuar?
Piensas, sientes...¿luchas contra corriente?
Planeas, improvisas...¿sabes leer los labios de las señales?

Estoy segura, lo sé, la duda no está en mi...está en la ocasión que se empaña con la situación, que cubre las palabras hoy y las soltará cuando la respiración se vuelva a sincronizar.

domingo, 31 de enero de 2010

Hoy ya no.


Caminar ente los deseos de alguien más me resulta cansado, y es que saberte ajena a los pasos que alguna vez marcaron huella en el viejo sendero marca las flechas que de forma casi inconsciente seguirás con los ojos abiertos, mismas que se ocultan tras sonrisas de destellos prometedores, que sin embargo no iluminan tu horizonte.


La templanza de una voz suave, segura, sincera de palabra y fuerte de corazón siempre calienta aquella esperanza que se aloja en lo más recóndito de nuestros sueños libres de almohada, escondidos en la punta de nuestros labios, resguardados de las miradas que quebrantan anhelos y los reemplazan con visiones vestidas con uniformes.


Marchar una y otra vez bajo el ritmo marcado de la monotonía, correr de día para no ser incluido por la noche en la sombra de la multitud; querer sentir tu pensamiento sin sogas y rodear unos puños que estrujan de tal forma las estrellas que rompen con ellas y se bañan con su polvo, ese, es ahora, el suspiro que se alberga en la ventana cuando culmina el sol.


Ahora, justo ahora, me siento sigilosa, muda por tantas letras, ligera y quemante, entregándome completa y sincera a la mujer del espejo...mañana sus sentidos serán libres.

martes, 15 de diciembre de 2009

Whitout rain...


Tenebroso escalofrío recorría el camino,
atrapada en el nudo de mi garganta,
quiero y no puedo, no quiero y sin emabargo sé que puedo...
será que el querer se acaba en el miedo.

No te observo, ni siquiera te miro,
lo absurdo ahora se vuelve razón,
la música suena lento y bajo...
la escucho, la escuchas...me haces dudar.

El aliento sale presionado, casi obligado,
no aguanto más, todo gira y yo lo sigo,
la sed culmina el día y la soledad sucumbe,
tiembla, arde, inunda...apaga tus ojos.

La lluvia se fue, me dejó sola,
estaba en mis lágrimas y en tu dicha,
en el aroma de rosas con pétalos espinados,
me moja, me seca, me aclama...
me vuelvo en sus gotas.


jueves, 5 de noviembre de 2009

Dejarse ser.


Caminábamos entre las hojas que flotaban en el agua, nos sentíamos libres en aquella floresta roja, corríamos tras de las luces que lanzaba el sol, guardábamos los firmamentos que se caían del cielo, nadábamos en los manantiales de tiernas dudas, sentíamos la necesidad de percibir el aroma del renacer, pensábamos con las manos llenas de lágrimas, vivíamos diseñando el paisaje perfecto, reflejándonos en cada historia romántica leída, dejamos de llamarnos para simplemente ser:
ser víctimas de una eterna locura que quite las cadenas de mi piel,
que desate mi pensamiento de lo razonable,
impregnar lo intangible en oleadas de lociones incitantes,
llegar a mí sin necesidad de ti...
sólo así se hará puro mi sentir!


sábado, 31 de octubre de 2009

Hablando con sinceridad...


Me detuve ahí a observar lo que tan sólo veía,
quise retomar la sorpresa que se veía disuelta,
separar lo que alguna vez mezclé con ilusión,
colocar en su lugar cada estrella bajada.

Coloqué mi rostro frente al sol naciente,
conteniendo las lágrimas de la memoria,
deseaba perder el calor que hoy me asfixiaba,
retornarle los atardeceres en los que fue testigo.

Sentada en la banca de las charlas vespertinas,
pasaban sobre mis manos tus palabras carentes de eternidad,
los árboles repetían el eco de tu voz y me estremecían,
saqué las cartas de mi bolsillo y un selló húmedo cayó.

Quiero olvidar para poder recordarte sin fragilidad,
darte libertad de mi pensamiento y liberarme de sentimientos,
renovarme, reconocerme y reconstruirme...pero no renacer,
voltearle la cara al pasado, sonreír y saber que fui, soy y seré feliz.


Surviving...


Cada día la locura me envuelve, me rodeo de la frialdad de lo extraño, similitudes de la realida fantástica, entradas a un universo en un acantilado.

Dentro del abrigo guardo las tormentas, bajo el tocado los vientos arrazantes, amarrándose a mi espalda sueños ajenos, acariciando mis manos sonrisas inciertas.

Trato de aflojar un poco las palabras, aquellas que pueden morir asfixiadas, que intentan retornar a mi garganta, sobreviven de emociones aniquildas.

Marea alta en la balada de la noche,
arena clara en los anocheceres platinados, nocturnos poemas deshago de un entierro, suspicaz flecha que hoy de sangre no se ha empapado.


domingo, 27 de septiembre de 2009

Extrañamente.. lo extraño


No tengo preguntas para las respuestas que hoy sobran, temo estancarme en una vana filosofía que me desnude el pensamiento, empeñarme en mirar a otros lados aunque la luz estalle frente a mí, y temo aún más exhalar un humo negro que me impida seguir bailando las notas de mi desequilibrio.

Los sonidos se hacen más y más densos, cansan mis oídos y hacen temblar mis manos; es sólo que no puedo detenerme, todo me empuja rápidamente hacia el borde de mis ideas, quiero pararlo y no pensar, si pudiera concentrarme en el olor elevante de un rocío, mojar mis manos con las gotas que caen del techo infinito, amarrar mi cabello con cada rayo que alcanza a escapar del gris melancólico, descargar los recuerdos en una taza de café endulzada al sabor del anhelo, beberla en cada latido, dejar que me altere y despliegue en mi la locura, inclusive que resbale por mis labios simulando mi deseo. Ya no logro asimilar el día, estoy perdida entre las manecillas del reloj mientras la impaciencia atormenta mi alma y le impide salir, obligándola a volar, haciendo todavía mayor su ansiedad, su necesidad de abrigo.

Nada es lo suficientemente frío ni lo demasiado cálido para comprender esta necesidad, la frustración hace su sombría presencia, invita a mis sentidos a salirse de control, atenta contra la costumbre de vivir sin una esencia, un aroma, un latir.


Abro la ventana y arremete con fuerza, me forza a buscar lo que prefería guardar, había logrado recuperarme, ahora sé que fue instantáneamente.

Te lo confesaré si no te vuelves a ir, si no permites que me vuelva a sentir así, si prometes enseñarme a mirarte en mi mundo, sólo si me juras que no te extrañaré más.


miércoles, 12 de agosto de 2009

Open her eyes...


La llegada se hizo pesada,
te miré, la miraste…volteó a un murmullo,
nostalgia, ira, coraje, anhelo,
no me pidas abandone el deseo.

Repudio la idea de serle fiel,
este silencio va ganando poder,
no pueden, no deben…no quieren,
la amistad no es un juego quemado.

Lo no dicho es guardar lo lastimado,
róbale razones, bebe su silencio, abraza lo herido,
enciende en su día tus pupilas azules,
canta con estrellas aquellas ilusiones.

Fuma, bebe, baila con ella,
ata en sus cabellos los recuerdos,
despierta, duerme y sueña en su cielo,
al final del día sólo los ojos habremos cerrado.

lunes, 20 de julio de 2009

Renacer de vestiduras.


Deja que en la sombra se reescriban las heridas,
regálame un día limpio de sonrisas,
desde mi infierno hoy viajo al edén,
los lamentos no hacen más que estorbar esta vez.

Estas humanas vestiduras hoy despojo de mí,
guardo sentimientos y emociones llenos de ti,
los colores del cuerpo adoptaré por adorno,
construiré mi utopía con tu torso.

Abandonaré el tiempo y espacio en el vacío,
los sueños terrenales arrebatados por el olvido,
momentos banales quedarán en poemas,
y que en mi piel escribieron promesas.

Verano me guardo para renacer en invierno,
portando frescura y matices en atuendo,
brillando ante incrédulas miradas,
año incierto que ha abierto mis alas.

viernes, 17 de julio de 2009

El pasaje más costoso.

No preciso bien mi edad, cinco o seis años quizás, sin embargo no le tomé gran importancia a lo mencionado, lo único que pensaba era dibujar y diseñar, una de las cosas que más me gustaba y que hasta ahora me sigue divirtiendo.

“Aprovecha cada día, no mesures en el amor y piensa que una vez adquirido el boleto, no hay devolución de tiempo ni reclamos por la decisión, el tren avanza y aquél que no da la marcha, rezagado se queda en la estación.” Esas fueron sus exactas palabras, y admitiendo que soy algo distraída, por alguna extraña razón le pedí a mi madre lo escribiera para poder decírselo a mi prima (creo que desde allí ya éramos inseparables).

En fin, el papelillo ese lo vine encontrando ahora con unas cuantas fotos que andaban disipadas. Con curiosidad leí las líneas, sin embargo no recordaba el rostro del autor, simplemente me di a cada palabra, sin querer comencé a analizarlo.


Pensé que en vedad la simpleza lleva consigo las cosas más sorprendentes y es por ello que pasa desapercibido. Al principio me divagaba en el “¿qué complejidad tiene eso?, he escuchado cosas parecidas desde entonces…se repite una y otra y otra vez”. Después salió de mi una risa irónica, todo eso era muy cierto, pintaba que fuese facilísimo, no obstante no tenía muchas personas con las que se viera ejemplificado.

Comencé a creer que nunca se cumpliría, casi siempre pareciera que pasamos de largo tan solo con una visión de lo que haremos, soñamos y no planeamos, inclusive nos imaginamos resolviendo problemas que ni siquiera tenemos; nos torturamos por el pasado o nos atormentamos por el futuro. He perdido la cuenta de las veces que he escuchado la frase de “hay que recuperar el tiempo perdido”…ojalá algún día conozca dicha máquina del tiempo.

Es innegable que una vez adquirido el boleto, el cambio es simplemente imposible, el tren de la vida va y viene, pero nunca serán los mismos pasajeros ni habrá paisajes iguales.

miércoles, 15 de julio de 2009

Metamorfosis


Había cambiado con la luna, al llegar su nueva fase, me encontraba volando entre la oscuridad con alas que se mezclaban con la noche, acogiendo mi pequeño cuerpo en una fría cueva, un murciélago al goce de las estrellas.

Tan pronto los primeros ratos del sol acariciaron la Tierra, me hallé cobijada con suaves plumas en un nido equilibrado en la cima de una montaña. Mi grandeza aumentó, y no solo exterior, ahora poseía una realeza y poderío nato, mirada fija y dominante, aquella que posee un águila. Viajé por los cielos y mi sombra se calcaba en el paisaje. Aquello que vislumbré era simplemente maravilloso, jamás había estado tan alto, mi miedo se había marchado, sentía que nada podía hacerme daño, era dueña de mi dirección, todo era tan accesible desde allí. Cortaba las nubes y creaba mi propia brisa, no había paso que me alcanzara.

A la lluvia de la cascada, las gotas me otorgaron ligereza y a la vez redujeron mi tamaño, mi enojo me condujo a robar el arcoíris que apretaban entre las rocas, lo estrujé tan fuerte que todo ese color me transformó en una mariposa parecida a un collage.

La vida no fue tan dulce, pasé a ser aperitivo y al mismo tiempo mi depredador. Sentí la humedad de la tierra, las alturas arrebatadas por la frescura del verde; ahora provocaba mi melodía al meneo de un cascabel y cuyo ritmo me movía a la búsqueda de mi almuerzo. En la carrera por perseguir a un conejo que entre salto y salto me llevó a perder la noción de tiempo y espacio, la rapidez corrió por mi sangre y logré el cambio ambicionado.

Poseía la hermosura vestida de plata, cubierta de marcas negras significantes de cada una de mis metas, garras firmes y potentes para obtener cualquier cosa e inclusive terminar con cualquiera que se interpusiera en mi camino, lagos profundos que visualizaban un futuro glorioso, oído profundo que advertía de los cazadores de sueños. Tigre blanco que ocultaba tras su alarde los temores y heridas, ahora solo quería moverme en mi hábitat, revestirme y seguir el sentido más que la razón.

El ocaso arribó y cerré el día con la misma visión, coraje y entrega a mí, comprendí que hasta no aceptar que el cambio propio no podré ver el de los demás, seguiría anhelando lo que fui sin darme cuenta de lo que soy ahora, tal vez solo así no se escurriría entre mis manos lo que en mis ojos se antepone, dejando a un lado lo que es importante, pensando y no viviendo.

Aullé a la doncella de platino cual loba hambrienta de sangre fresca, mis emociones rebasaron el aura, al instante me sentí liberada, era viento, mi prisión de carne no me detenía más.