sábado, 5 de marzo de 2011

Sonámbula.

Amanecer con esta sensación me hace querer seguir dormida. Todo mi cuerpo se siente apagado y necesita apagar la luz, el silencio, los movimientos; veo que los labios se mueven, me pierdo en su gesticulación, no escucho que dicen,me parece oír murmullos, tal vez sólo son inhalaciones.

A donde se fue mi noche, pareciera que rayos incandescente succionaron la apacible luz, se llevaron los tonos azulados entremezclados con negro que me tranquilizaban, que servían de marco a aquella perla que se colocaba al centro de las estrellas, que se reflejaba en mis pupilas, que me perdía en su redondez.

Mi olfato extraña el rastro de humedad en el aire, de la lluvia que pudo ser pero que nunca calló. La falta tan exquisita de colores a la que se habían acostumbrado mi mirar ahora se ve remolcada por una ola de azul cielo, amarillo sol y blanco nube. Los rostros vuelven a salir al descubierto y me veo en la necesidad de cerrar los ojos para verlo en realidad, tantos adornos y ropa hacen invisible su ser y me distraen de su voz.

Salgo, camino y no puedo avanzar. No puedo parar de imaginar, de seguir en mi mundo, ensimismado en melodías que me recuerdan canciones que traen vivencias y otras tantas deseos.

La calle está llena de gente amontonada entre sus sombras, calor infinito y sueños en la cabeza. Es normal para ellos y cotidiano para mi, probablemente es más fácil llamar locura a lo que no queremos entender o aquello que va contra lo establecido y nos da miedo encontrarlo como cierto. Quizá sea mejor sólo seguir.

Hago, quito, pongo, escribo...pero no pienso en ello. Me paro, me siento, corro, voy, vengo...y ni siquiera se para que.

Conforme pasan las horas recobro la noción del tiempo, voy al fin despertando con los primeros destellos de la Luna, tiempo para la razón, para las palabras y el descubrimiento, todo luce natural, tal cual es, sin adornos y distractores; ya no hay silencios, vuelven los aromas...yo existo...tu existes conmigo...

sábado, 11 de diciembre de 2010

Silence!

Razones que sobran en su boca,

boca que eenciende mi miedo,

miedo de acostumbrarme a su risa,

risa que culmina entre mis manos,

manos que atrapan suspiros,

suspiros que exhala un corazón,

corazón que palpita en sus pupilas,

pupilas dilatadas dentro de su luz,

luz helada que congela el tiempo,

tiempo de pensarle en el ayer,

ayer la música inundó la noche,

noche que culminó en la luna,

luna llena de color obscuro,

obscuro y fulminante será mi destino,

destino que atrapó una lágrima,

lágrima que la lluvia dejó en tu boca...



Y justamente ahí es donde inicio

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Luz de la herida.

Absurda noche que pretendía vestirse de luces,
sabiendo que la oscuridad es su destino,
no hay más lunas y soles para robar su luz,
ni miradas radiantes que iluminenen la acera hoy.

La frialdad de su manto se sintió en mi ser,
mi memoria se borró al oír su canto amargo,
las estrellas que tuvo alguna vez,
se calleron torrencialmente cerrando mi voz.

Reaparecieron los ecos huecos que quería ignorar,
el soplo del viento las repetía con maldad,
sollozaba por dentro sujetando la esperanza,
quebraste todo y no dejaste nada....

Mi llanto se funde en tu mentira,
tu máscara de cristale cortó la luna,
un río de luz ahora corre hacia mi,
me encontrado con frío, feliz, sin ti...

martes, 28 de septiembre de 2010

No hay mañana.

Desde muy cerca observo alejarse la nube de tus sueños,
me parece sentir que el piso también se mueve,
tiembla todo dentro del astro solar,
se puede sentir que está cerca un explosión.

Huele a maldad y codicia cerca de ti,
siento un mareo que no me deja dirigir mis pasos,
me hallo en tus brazos y tus manos tibias,
mis ojos reflejan la luz que inunda tu ser.

Acaricio tu rostro tiernamente,
quiero robar de tus lágrimas el sabor,
se estancan en mis labios las palabras...
no hay más tiempo, a lo lejos un estallido me destruyó.