Razones que sobran en su boca,
boca que eenciende mi miedo,
miedo de acostumbrarme a su risa,
risa que culmina entre mis manos,
manos que atrapan suspiros,
suspiros que exhala un corazón,
corazón que palpita en sus pupilas,
pupilas dilatadas dentro de su luz,
luz helada que congela el tiempo,
tiempo de pensarle en el ayer,
ayer la música inundó la noche,
noche que culminó en la luna,
luna llena de color obscuro,
obscuro y fulminante será mi destino,
destino que atrapó una lágrima,
lágrima que la lluvia dejó en tu boca...
Y justamente ahí es donde inicio
sábado, 11 de diciembre de 2010
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Luz de la herida.
Absurda noche que pretendía vestirse de luces,
sabiendo que la oscuridad es su destino,
no hay más lunas y soles para robar su luz,
ni miradas radiantes que iluminenen la acera hoy.
La frialdad de su manto se sintió en mi ser,
mi memoria se borró al oír su canto amargo,
las estrellas que tuvo alguna vez,
se calleron torrencialmente cerrando mi voz.
Reaparecieron los ecos huecos que quería ignorar,
el soplo del viento las repetía con maldad,
sollozaba por dentro sujetando la esperanza,
quebraste todo y no dejaste nada....
Mi llanto se funde en tu mentira,
tu máscara de cristale cortó la luna,
un río de luz ahora corre hacia mi,
me encontrado con frío, feliz, sin ti...
sabiendo que la oscuridad es su destino,
no hay más lunas y soles para robar su luz,
ni miradas radiantes que iluminenen la acera hoy.
La frialdad de su manto se sintió en mi ser,
mi memoria se borró al oír su canto amargo,
las estrellas que tuvo alguna vez,
se calleron torrencialmente cerrando mi voz.
Reaparecieron los ecos huecos que quería ignorar,
el soplo del viento las repetía con maldad,
sollozaba por dentro sujetando la esperanza,
quebraste todo y no dejaste nada....
Mi llanto se funde en tu mentira,
tu máscara de cristale cortó la luna,
un río de luz ahora corre hacia mi,
me encontrado con frío, feliz, sin ti...
martes, 28 de septiembre de 2010
No hay mañana.
Desde muy cerca observo alejarse la nube de tus sueños,
me parece sentir que el piso también se mueve,
tiembla todo dentro del astro solar,
se puede sentir que está cerca un explosión.
Huele a maldad y codicia cerca de ti,
siento un mareo que no me deja dirigir mis pasos,
me hallo en tus brazos y tus manos tibias,
mis ojos reflejan la luz que inunda tu ser.
Acaricio tu rostro tiernamente,
quiero robar de tus lágrimas el sabor,
se estancan en mis labios las palabras...
no hay más tiempo, a lo lejos un estallido me destruyó.
me parece sentir que el piso también se mueve,
tiembla todo dentro del astro solar,
se puede sentir que está cerca un explosión.
Huele a maldad y codicia cerca de ti,
siento un mareo que no me deja dirigir mis pasos,
me hallo en tus brazos y tus manos tibias,
mis ojos reflejan la luz que inunda tu ser.
Acaricio tu rostro tiernamente,
quiero robar de tus lágrimas el sabor,
se estancan en mis labios las palabras...
no hay más tiempo, a lo lejos un estallido me destruyó.
martes, 17 de agosto de 2010
Detrás de la lluvia.
La gente camina día tras día más rápido de lo que lo hizo ayer, llenándose de cosas por hacer después de los compromisos por cumplir, pensando que así conseguirán que las manecillas tropiecen una con la otra solo para complacerlos hasta llegar a la hora que indique una pausa silenciosa en donde se refugian en la noche hasta que el sol interrumpa su escondite y ellos se cubran con el regreso a su tránsito interminable.
Pero ¿qué hay más allá de querer "matar el tiempo"?, pudiera ser que sólo así consigan alejarse de la ociosidad o más bien que le tememos al encuentro con nosotros, con nuestros pensamientos, con aquellos absurdos filosóficos que nos abruman al salir el manto negro...
Lo cierto es que pensar muchas veces en lo mismo no te lleva a nada productivo, puedes planear y organizar pero sabemos que la vida no está para seguir nuestras órdenes y caprichos, las oportunidades se presentan, las memorias aumentan y los encuentros pueden llegar.
Algunos dicen que el destino está escrito, algunos más que tu lo vas forjando minuto a minuto con tus decisiones, y una combinación de ambas que asegura que los caminos están pintados ya y tú colaboras con tu elección...y es ahí donde entra el dilema, cuando nos enfrentamos a la difícil situación de enfrentarnos a nuestros temores, seguir instintos o mejor escuchar razones y motivos.
Ningún momento vuelve a ser igual, puede que seamos como fichas en una ruleta que gira y gira, nunca sabes donde irás a parar, y eso llega a ser un pretexto muy cómodo: el destino. Sin embargo qué hay más allá de eso, cuando llegas a un lugar y te encariñas con la gente que conoces y la situación en la que estás te parece excepcional, parece ser que todo es magnifico cuando, en un triz-traz, aterriza en tu cabeza la idea de que algo no funciona del todo bien, hay un "algo" que te impide cerrar perfectamente el cuadro.
Confusión o terrible confusión, soy yo que cambié y ya no encajo aquí, o tan solo absurdas sensaciones que me hacen sentir incómoda y no me permiten dejar libre mi pensamiento, abriendo paso al temor del error, a la impaciencia de querer una explicación o del esperar a que el calendario avance y deje ver algo mejor que me indique que estoy donde debo estar.
Detrás de la ventana puedes ver la lluvia caer y parecería casi un arte el sonido de las gotas con el acompañamiento de los dibujos en el vidrio, pero tal vez si te detienes a imaginar que a pesar de que amas esos días, muy dentro de ti sabes que no todo es bello en ello...
No, no pienso que sea mejor quedar como observadora, nada es mejor que la vivencia total, puede que no sea lo que ideabas (y nunca resulta ser así), lo único que espero es aprender a escuchar el mundo, mi mundo, salir y regresar manteniendo el equlibrio y no dejar escapar mi sueño por quedarme detrás de la lluvia.
Ojalá las gotas que salgan al arrivo del atardecer susurren en mi oído las palabras que calmen la sed...está rara y nueva sed.
Pero ¿qué hay más allá de querer "matar el tiempo"?, pudiera ser que sólo así consigan alejarse de la ociosidad o más bien que le tememos al encuentro con nosotros, con nuestros pensamientos, con aquellos absurdos filosóficos que nos abruman al salir el manto negro...
Lo cierto es que pensar muchas veces en lo mismo no te lleva a nada productivo, puedes planear y organizar pero sabemos que la vida no está para seguir nuestras órdenes y caprichos, las oportunidades se presentan, las memorias aumentan y los encuentros pueden llegar.
Algunos dicen que el destino está escrito, algunos más que tu lo vas forjando minuto a minuto con tus decisiones, y una combinación de ambas que asegura que los caminos están pintados ya y tú colaboras con tu elección...y es ahí donde entra el dilema, cuando nos enfrentamos a la difícil situación de enfrentarnos a nuestros temores, seguir instintos o mejor escuchar razones y motivos.
Ningún momento vuelve a ser igual, puede que seamos como fichas en una ruleta que gira y gira, nunca sabes donde irás a parar, y eso llega a ser un pretexto muy cómodo: el destino. Sin embargo qué hay más allá de eso, cuando llegas a un lugar y te encariñas con la gente que conoces y la situación en la que estás te parece excepcional, parece ser que todo es magnifico cuando, en un triz-traz, aterriza en tu cabeza la idea de que algo no funciona del todo bien, hay un "algo" que te impide cerrar perfectamente el cuadro.
Confusión o terrible confusión, soy yo que cambié y ya no encajo aquí, o tan solo absurdas sensaciones que me hacen sentir incómoda y no me permiten dejar libre mi pensamiento, abriendo paso al temor del error, a la impaciencia de querer una explicación o del esperar a que el calendario avance y deje ver algo mejor que me indique que estoy donde debo estar.
Detrás de la ventana puedes ver la lluvia caer y parecería casi un arte el sonido de las gotas con el acompañamiento de los dibujos en el vidrio, pero tal vez si te detienes a imaginar que a pesar de que amas esos días, muy dentro de ti sabes que no todo es bello en ello...
No, no pienso que sea mejor quedar como observadora, nada es mejor que la vivencia total, puede que no sea lo que ideabas (y nunca resulta ser así), lo único que espero es aprender a escuchar el mundo, mi mundo, salir y regresar manteniendo el equlibrio y no dejar escapar mi sueño por quedarme detrás de la lluvia.
Ojalá las gotas que salgan al arrivo del atardecer susurren en mi oído las palabras que calmen la sed...está rara y nueva sed.
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